La salud financiera de un municipio se mide por su capacidad de gestionar sus activos (infraestructura, terrenos, parque vehicular) y controlar sus pasivos (deuda pública, proveedores y obligaciones laborales).
Optimización del Padrón de Activos
Un inventario actualizado y valuado de los bienes municipales no solo es una obligación legal, sino una herramienta de gestión. Permite planificar el mantenimiento preventivo y evitar la pérdida de patrimonio por falta de seguimiento jurídico o físico.
Control de Deuda y Pasivos Circulantes
La correcta administración de los pasivos asegura que el municipio mantenga su liquidez para la operación diaria. Implementar software especializado ayuda a detectar vencimientos críticos y a negociar mejores condiciones con proveedores, evitando que los intereses consuman el presupuesto de inversión social.